El Evangelio que anunciamos las mujeres. “Ponte en camino”

Deconstruir estilos y modos que deshumanizan; ser anunciadores/as de Buenas Noticias (gozosas-alegres), y construir con gestos y actitudes una nueva humanidad.

Ana Carvajal Aguilera

05 julio, 2019, 12:49 pm
5 mins

Domingo 7 de julio
Ponte en camino
(Lucas 10, 1-12.17-20).

Las lecturas de este domingo, entrelazadas con algunos hechos de nuestra actualidad, son gozosa y apasionadamente desafiantes.

Antes de continuar, y para asegurar el buen sabor de este Evangelio, quisiera pedirles que sacudamos la imagen añeja que ha puesto como protagonistas de esta historia “solo” a la vida religiosa, sacerdotal y grupos misioneros. El campo que necesita obreros/as es universal, y el Dueño del campo, ama y llama con corazón universal. El llamado y la elección son para cualquiera que quiera escuchar, y que haya tenido experiencia honda de amor que mira, reconoce, valora, perdona; acoge, libera y sana, en fin, que ¡Salva!

Este acontecimiento, está perfectamente relatado después de que los discípulos/as han visto la manera en que Jesús se relaciona con las mujeres, después que lo han visto exorcizar, hacer milagros y sanar, etc. También lo han escuchado hablar de que su misión tendrá un costo para su vida. Estas experiencias cercanas con lo verdaderamente humano, ponen en boca de Pedro una certeza: “Maestro, lo sabemos, tú eres el Mesías de Dios”.

Esta escuela que les ha enseñado con pedagogía del corazón, les envía a deconstruir los estilos y modos que deshumanizan; a ser anunciadores/as de Buenas Noticias (gozosas-alegres), y a construir con sus gestos y actitudes una nueva humanidad.

El Mesías, el Señor, no los envía a ir a cualquier lugar, tiene interés en algunos pueblos y lugares, adonde pensaba ir Él. Entonces, como deseando hablar de corazón a corazón con Jesús, me pregunto: ¿Cómo habrá sentido Jesús (la persona, y el Mesías) la urgencia de anunciar Buenas Noticias?, ¿con qué fuerza, intensidad y pasión?, ¿qué impotencias urgían su entraña?, especialmente cuando dice: “El campo es abundante y los/as obreros/as pocos; rueguen, pues, al Dueño de los campos que envíe obreros/as”.

Estos días en el Evangelio de la vida, de todos los días, leí sobre una mujer de 31 años, Capitana de un barco (Sea Watch 3), que, en un gesto de gran compasión, valentía y profesionalismo, llevó a tierra firme a cuarenta inmigrantes que habían sido rescatados/as en el Mediterráneo. Estoy segura que la decisión tomada en el momento preciso, cambió su vida, la de los/as inmigrantes, y la de todas las personas que hemos leído y visto la noticia. ¿Con qué fuerza, intensidad y compasión habrá sentido la urgencia de ponerse en camino? Me la imagino, con la entraña apretada, pero libre de todo, vacía de sí misma, y el corazón puesto en la convicción que la llevó a elegir estar donde estaba. ¡Qué Buena Noticia!, ¡Cómo llenó mi corazón de esperanza en un nuevo tiempo, en una nueva humanidad!

Señor, afina nuestro oído para escuchar tu llamado. Para escuchar y acertar a las invitaciones que nos haces, y que van moldeando nuestro corazón e identidad. Ayúdanos a estar atentas/os a tu Voz en el Evangelio, para que tus intereses y tu modo impregnen nuestro modo de deconstruir lo que deshumaniza, y nos pongan en camino para ser constructoras y constructores de esperanza, y de una nueva humanidad. Líbranos del miedo, para decir con el apóstol Pablo: “Que nadie nos moleste, pues llevamos en nuestro cuerpo las marcas de Jesús”.

* Queridas hermanas, queridos hermanos, les enviamos una nueva homilía del Evangelio que anunciamos las mujeres. Nos alegramos y agradecemos los ojos y la voz nueva de mujeres que se atreven a decir y orar el Evangelio para nuestras comunidades. Estas van enriqueciendo nuestra capacidad de comprender y ampliar el mensaje de Jesús. Pueden encontrar todos los comentarios anteriores en Facebook: Mujeres Iglesia Chile, en la página de la Revista Mensaje: https://www.mensaje.cl/category/noticias/iglesia/ y en la página: https://www.kairosnews.cl

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Esclava del Sagrado Corazón de Jesús. Misión Guinea Ecuatorial. Mujeres Iglesia Chile.