La respuesta global del Servicio Jesuita a Refugiados a la COVID-19

Mensaje del P. Thomas H. Smolich sj, Director Internacional del JRS.

Servicio Jesuita a Refugiados

17 marzo, 2020, 11:53 am
3 mins

En este momento sin precedentes de la COVID-19, se nos recuerda la importancia de la solidaridad y nos sentimos llamados a actuar de una manera que nos una como comunidad. La propagación de la COVID-19 no tiene límites. El coronavirus está poniendo a prueba gobiernos y personas, y solo acompañándonos unos a otros y trabajando juntos podremos responder a esta difícil situación.

Con su rápida expansión y su futuro incierto, me preocupa cómo el avance de la COVID-19 repercutirá en los millones de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo. Muchos refugiados viven bajo condiciones de vida difíciles y tienen un acceso limitado a la atención sanitaria, lo que los hace especialmente vulnerables a este brote y a sus repercusiones sociales y económicas.

—¿Qué significa esto para los refugiados en Italia, cuyas clases de italiano han sido canceladas, el reparto de alimentos limitado y la esperanza de encontrar un trabajo se hizo más difícil?

—Con los informes de la COVID-19 procedentes de Irak, ¿qué supondrá esto para las personas desplazadas que se preparan para una enorme tormenta allí este fin de semana, con vientos de hasta 100 km/h y lluvias torrenciales?

Presente en todo el mundo y con proyectos en 56 países, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) está siguiendo muy de cerca la situación para garantizar el bienestar de aquellos a quienes acompañamos, así como de nuestro personal, y para continuar las operaciones donde sea posible, tanto como sea posible. Estamos tomando las medidas adecuadas para abordar las necesidades inmediatas y la situación actual. Estas incluyen:

—Nuestro personal de seguridad global está proporcionando información periódica, así como instrucciones de higiene y prácticas grupales para evitar la propagación de la COVID-19.

—El personal de las oficinas en Europa, EE.UU. y Oriente Medio ha pasado a trabajar desde sus casas.

—Las reuniones y los viajes se han pospuesto o cancelado según las necesidades.

—Se ha pedido al personal que siga todos las regulaciones y normas locales con respecto a las actividades públicas y a las limitaciones de movimiento.

La COVID-19 es una realidad complicada, cambiante y desafiante. Muchos refugiados han vivido situaciones de emergencia y son particularmente vulnerables en este momento. Más que nunca, en el JRS estamos comprometidos con nuestra misión de acompañar, servir y defender a los desplazados forzosos. Mantengámonos unidos como una comunidad global para cuidar de los más vulnerables y, así, cuidar de nuestro mundo y de nosotros mismos.

_________________________
Fuente: https://jrs.net

El Servicio Jesuita a Refugiados es una organización católica internacional que trabaja en más de 50 países, con la misión de acompañar, servir y defender los derechos de los refugiados y desplazados forzosos.