Revista Mensaje N° 699: «Proceso Constituyente: ¿Participación o Representación?»

Diversos mecanismos, que pueden idearse en la actual etapa constituyente, pueden ser opciones de alta legitimidad para una población deseosa de participación. Y una forma de fortalecer el proceso constituyente es complementando la representación con mecanismos de participación.

María Cristina Escudero

08 junio, 2021, 11:43 am
18 mins

El camino del proceso constituyente ha estado marcado por las demandas ciudadanas que desde el año 2006 se alzaron para reclamar por distintos temas que apuntan a una sociedad más equitativa. El resultado de la elección de convencionales del 15 y 16 de mayo deja dibujada una Convención donde los partidos políticos tradicionales pierden el protagonismo, dando paso a una instancia caracterizada por partidos de izquierda no tradicional (con excepción del Partido Comunista, que ha participado en cargos de gobierno) e independientes. Esta instancia representativa es paritaria (77 mujeres y 78 hombres), tiene 17 escaños indígenas y variedad territorial. Ninguna lista o agrupación tiene votos suficientes para bloquear decisiones, pero tampoco existen 2/3 claros que tengan la capacidad de imponerle a otros su proyecto. Hay una inclinación que representa más a fuerzas progresistas, pero con mucha diversidad.

Es esencial, en las democracias modernas, el respeto al carácter representativo de todos sus órganos involucrados en el proceso de toma de decisiones. El respeto al pluralismo, las libertades y los derechos propios de las sociedades modernas depende de un sistema que integre a las fuerzas políticas mayoritarias y minoritarias en sus instituciones, seleccionadas mediante el voto de la gente. Sin embargo, el énfasis en las instituciones representativas ha revelado déficits en su funcionamiento, déficits que podrían ser mitigados con la inclusión de mecanismos de participación ciudadana que la complementen. Esto, que es propio de una reflexión para la democracia en general, es pertinente también para los procesos constituyentes hechos en contextos democráticos. La Convención chilena ha logrado una representación distinta a otras instituciones, pero no por ello debe descuidar las instancias participativas que pueden complementar el proceso.

PROCESOS CONSTITUYENTES PARTICIPATIVOS

Los procesos constituyentes participativos son aquellos en los cuales la ciudadanía tiene la posibilidad de influir o hacer un aporte transparente y significativo a lo largo de sus etapas. Por ejemplo, selección de constituyentes, definición de contenidos y ratificación (1), o donde hay un involucramiento del público en general, en oposición a uno dominado por las elites políticas y los abogados (2). La literatura considera en la participación de la sociedad civil importantes beneficios al proceso mismo. Por ejemplo, puede dar relevancia a importantes cuestiones sociales que no están en la agenda política de los constituyentes; puede aportar conocimientos especializados y experiencia para definir problemas y resolverlos; puede dar voz a los marginados y desfavorecidos; o incluso puede ayudar a romper el estancamiento al interior de la convención (3). Más aun, la participación puede ser el ingrediente central para que la ciudadanía legitime el proceso y la nueva Constitución se convierta efectivamente en la salida institucional a la crisis que le dio origen.

Algunos trabajos empíricos ven en la participación importantes efectos. Por ejemplo, Elkins et al. (4) considera la “inclusión” como elemento fundamental para la sobrevivencia de la nueva Constitución por el compromiso que la ciudadanía adquiere con su implementación. Por su parte, Eisenstadt et al. (5) evidencian que la participación en un proceso constituyente impacta positivamente la democracia por la posibilidad que tiene la ciudadanía de fiscalizar con mayor efectividad las decisiones de los representantes. Welp y Soto (6) argumentan que, para que un mecanismo constituyente sea justo y democrático, deben darse condiciones óptimas para que la participación se conecte con el nuevo texto constitucional. Esta afirmación deriva del carácter legitimador de la participación, especialmente en democracias donde los procesos constituyentes se han abierto paso en medio de la crisis de sus instituciones representativas.

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Instituto de Asuntos Públicos; Laboratorio de Controversias Constituyentes, Universidad de Chile.