Sobre la tradición social de los obispos de Chile

En este texto, del que ofrecemos un extracto, el padre Alberto Hurtado analiza la relación entre la vida cristiana y el contexto social: «Hoy día, centenares de miles de hombres viven en un ambiente tal, que la práctica del cristianismo supone en ellos virtudes heroicas, y el heroísmo es raro siempre».

San Alberto Hurtado

14 junio, 2018, 10:42 am
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Desde los albores de la conquista, los misioneros que vinieron con los primeros militares (…) captaron en toda su fuerza la imposibilidad en que se encontraban los nativos de adoptar la religión católica, si eran víctimas de despojos de parte de los conquistadores y si eran oprimidos con el llamado «servicio personal», que se diferenciaba muy poco de la esclavitud.

La conquista chilena se transformó desde el primer instante en un campo de ardientes luchas sociales. En este conflicto los naturales no tenían otra defensa que las sublevaciones armadas o la intervención de los misioneros… En 1569, el padre Antonio de San Miguel, franciscano, es nombrado primer obispo de la difícil y pobre Diócesis de Imperial, situada en pleno territorio de guerra con los araucanos… Él ve que al indio que deponga las armas no le queda otra expectativa que extinguirse en un lavadero de oro o en una encomienda. En 1576 llega a Santiago un anciano de casi ochenta años de edad, fray Diego de Medellín, franciscano, organizador y fundador de la Diócesis de Santiago. Comprende desde el primer instante que el gran obstáculo para el avance del Evangelio lo constituyen las injusticias de los encomenderos. …Como lo reconoce uno de los grandes historiadores nacionales, ambos obispos iniciaron la tradición social de los obispos de Chile.

En 1593, …al llegar los jesuitas a Chile les fueron obsequiados indios para su servicio personal. El superior de la Compañía comenzó desde el primer momento a mirar con disgusto este régimen y a examinar la influencia profunda que la vida de los pobres indios vinculados al servicio personal tendría en su actuación religiosa. Sus conclusiones fueron contrarias a tal régimen porque se ponía en servidumbre y sin razón a hombres libres, y porque no se les pagaba estricto salario, «que debe ser suficiente para él y su familia y para que puedan ahorrar algo para cuando no puedan trabajar, y lo que se da ahora a los indios no es esto».

Este documento dado en Santiago en 1608 reviste una extrema importancia por los principios sociales que deja establecido: la abolición de la esclavitud, reconocida más de doscientos años antes de lo que hicieron países de cultura muy avanzada, el reconocimiento de la seguridad social, el establecimiento del salario familiar, seguro de vejez, de accidentes de trabajo y, sobre todo, por el ambiente familiar que crea entre patrones y obreros.

En el presente siglo, el problema social se ha agravado con la rápida y creciente industrialización del país, lo que ha formado un proletariado desprovisto de todo ambiente humano… Promiscuidad absoluta, alimentación deficiente, educación escasa, servicio religioso casi puramente nominal en muchos casos, obras de defensa de los intereses económicos del obrero, entregadas a los movimientos ideológicos extremos de inspiración principalmente marxista… Un gran paso hacia la solución ha consistido en el tomar conciencia los católicos de la gravedad de lo que ocurría, sin que la mayor parte de ellos la hubiese apercibido hasta ahora.

Este despertar de la conciencia a la gravedad de la hora presente junto al valor personal, al hondo espíritu cristiano de sacerdotes y seglares, nos irá permitiendo crear un ambiente en que la vida cristiana pueda desarrollarse en clima propicio. Hoy día, centenares de miles de hombres viven en un ambiente tal que la práctica del cristianismo supone en ellos virtudes heroicas y el heroísmo es raro siempre. Dios quiera que mañana sepamos responder a las inspiraciones de lo alto que están trabajando las almas de los chilenos para crear un mundo digno de los hijos de Dios.

Padre Alberto Hurtado S.J.
2 de octubre de 1950

MSJ

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Fuente: Reflexión publicada en Revista Mensaje N°669, junio 2018.

Venerado por la Iglesia católica como san Alberto Hurtado. Abogado, legislador y jesuita chileno. Popularmente conocido por ser el fundador del Hogar de Cristo. Es considerado el patrono de los trabajadores en Chile, de la Facultad de Derecho de su casa de estudios, la Pontificia Universidad Católica de Chile, de la Federación de Estudiantes de Ingeniería Química de la UCA y de la Pastoral Universitaria de Mendoza en Argentina. Fundador de revista Mensaje.