Doble discurso de Monseñor Gabriele Caccia, representante del Vaticano ante las Naciones Unidas, durante la 77ª asamblea general en Nueva York: un “signo de esperanza” en el trabajo común entre países sobre cómo mantener la paz. Preocupación por la falta de fondos para la UNRWA y llamamiento al diálogo entre Israel y Palestina.