Sr. Director:
Chile lleva décadas transitando un cambio demográfico silencioso, pero profundo. La fecundidad entre los chilenos ha caído sostenidamente desde la década de 1990. Hoy se sitúa en 1,03 hijos por mujer (2024), muy por debajo del nivel de reemplazo de 2,1. Simultáneamente, la inmigración internacional se ha convertido en un componente estructural de la población y la proporción de personas nacidas fuera del país pasó desde 0,8% en 1992 a 8,8% en 2024. Su edad promedio es de 33,5 años, es decir, cinco años menos que el promedio de la población nacida en territorio chileno.
Chile envejece rápido y ese proceso está siendo frenado en parte por familias migrantes. Casi uno de cada cinco niños que nace en el país tiene madre extranjera (18,9%, según el Instituto Nacional de Estadísticas en 2022).
Sin embargo, los niños, niñas y adolescentes de esas familias siguen siendo invisibles para la política pública. No son considerados debidamente, pese a que ya son parte de escuelas, consultorios y ciudades. Además, son los futuros trabajadores que sostendrán sistemas de pensiones y salud que fueron diseñados para otra realidad demográfica.
Resulta incomprensible que se evalúe restringir la nacionalidad por nacimiento a hijos de migrantes en situación irregular. Carecer de ella les significa limitar su acceso a servicios básicos como salud y educación. Agravará, por tanto, sus condiciones sociales, generando perjuicios al conjunto de la sociedad.
No se debe concentrar el debate migratorio en el control de fronteras e ingresos irregulares, y descuidar preguntas esenciales. ¿Qué condiciones estamos ofreciendo a casi el 20% de los niños que nacen en Chile para que puedan desarrollarse? ¿Qué significa crecer en Chile siendo migrante o hijo de migrante en situación irregular? ¿Cuántos de ellos enfrentan pobreza y exclusión sin que el Estado se haga responsable de su bienestar?
La transición demográfica chilena ya ocurrió. Revertir la caída de la natalidad es difícil y las políticas públicas solo podrían desacelerarla, en el mejor de los casos.
Debemos asumir que los niños y niñas que ya están aquí son parte de Chile y su bienestar no es solo una obligación ética, sino que es también una condición para el futuro del país.
Ciertamente, resulta paradójico que, pese a nuestra preocupación por el envejecimiento, la baja natalidad y la presión sobre los sistemas de protección social, sigamos discutiendo la migración como si solo fuera una amenaza. Falta voluntad política para observar todo este proceso de otra manera, atender a la oportunidad que representa y reconocer el deber ético que hay con esos niños y niñas.
Alejandra Abufhele
Escuela de Gobierno UAI
Sr. Director: La Comisión Verdad y Niñez, creada el 10 de diciembre de 2024, tiene como mandato esclarecer la verdad sobre violaciones a los derechos humanos a niños, niñas y adolescentes que hayan estado entre 1979 y 2024 bajo custodia del Estado, ya sea en residencias o centros de justicia juvenil del Sename, o en[…]
Sr. Director: Junto con felicitarlo por los 75 años de tan importante revista, de la cual soy lector hace 64 años, solo quiero precisar un concepto de su editorial «Violencia, razón y responsabilidad» del número 748/mayo 2026. Me parece muy equivocado que use el concepto tan «woke» y tan de moda en la izquierda en[…]
Sr. Director: El papa León XIV publicó Magnifica Humanitas, encíclica dedicada a la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. Se presenta como una relectura y actualización de la tradición de la Doctrina Social de la Iglesia, inaugurada hace 135 años por León XIII con Rerum Novarum, la misma que[…]
Sr Director: El proyecto de ley que vuelve a tipificar como delito el ingreso clandestino al país y que se encuentra actualmente en el Senado de Chile, ¿representa una acción legislativa con base en evidencia o responde a pulsiones punitivas que entregan un mensaje simbólico, pero no resuelven el problema? Chile ya recorrió este camino.[…]
Sr. Director: Ha habido diversas expresiones por parte de los Papas de su interés en que los jóvenes participen más de la Iglesia. Por mi parte, recuerdo lo que señalan los veintisiete informes diocesanos enviados a la Conferencia Episcopal tras las reuniones sinodales. Y observo que ellos no se sienten plenamente considerados. Opino que esos[…]
Sr. Director: La oposición ha calificado las medidas del proyecto «Escuelas protegidas» como punitivas. Siendo eso cierto, el problema más profundo es otro: el proyecto no repara en los costos reales del deterioro del bienestar en las comunidades escolares ni orienta ninguna de sus medidas hacia ellos. El 54,2% de los profesores declara que mantener[…]
Sr. Director: Siendo muy joven, tuve el privilegio de conocer personalmente a Juan Ochagavía S.J. y, más tarde, por los ecos de su desempeño como profesor y decano de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica. Sobre todo, por su participación como asesor teológico experto de Monseñor Raúl Silva Henríquez en el Concilio[…]
Sr. Director: Como Red Clamor Chile, que agrupa a las organizaciones de Iglesia que trabajan por la inclusión de las personas migrantes y refugiadas en el país, en estrecha colaboración con los obispos de la Conferencia Episcopal de Chile, celebramos los esfuerzos por fortalecer el Estado de derecho y el funcionamiento de las instituciones en[…]
Sr. Director: La Constitución reconoce como atribución especial del Presidente de la República la facultad de otorgar indultos particulares en los casos y formas que determine la ley. La legislación vigente excluye de esta posibilidad únicamente a los delitos terroristas. Con todo, es indispensable recordar que toda facultad constitucional, incluso aquellas de carácter exclusivo, debe[…]