Descendió a los infiernos

El Ante-Cristo es Jesús así no más. Sin resurrección. Un carpintero de una región insignificante de Palestina que creció entre gente agobiada por los impuestos de judíos y romanos, un galileo común llamado por Dios a integrar a los marginados por sus enfermedades, a los despreciados por su irreligiosidad, a los pecadores de todo tipo y a las víctimas de la aristocracia y los sacerdotes de Jerusalén. Lo mataron los romanos, no los pobres.



Necesidad del Ante-Cristo








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